martes, 29 de julio de 2014

A veces es bueno recibir unos palos, en este caso treinta para desarrollo pesquero y acuicola!

Epa, mis amigos, acá hay una noticia de importancia!! Resalto de la noticia las partes referidas a la acuicultura...

El BID aprobó crédito millonario para la pesca y la acuicultura

El Director Ejecutivo del BID autorizó ayer al presidente del  a formalizar el  con la República Argentina para otorgar un financiamiento de 30 millones de dólares para el Programa de Desarrollo Pesquero y Acuícola Sustentable. El PROSAP aportará otros 25 millones.
El Banco Interamericano de Desarrollo aprobó el  de 55 millones dólares para el “Programa de desarrollo pesquero y acuícola sustentable”, impulsado por la Subsecretaría de Pesca de la Nación. El BID aportará 30 millones a 25 años y el resto provendrá del Tesoro Nacional. La ampliación del INIDEP, la creación de estaciones satélites del Instituto en la Patagonia, la adquisición de dos nuevo buques de investigación, la construcción de una estación de maricultura en Mar del Plata, otra en Río Negro y la creación un centro experimental de Piscicultura en Entre Ríos, son algunos de los proyectos que deberán concretarse antes de que finalice el 2015.
Hace poco más de un año, una delegación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) mantuvo la primera reunión de evaluación para el acceso al crédito, con funcionarios de la Subsecretaría de Pesca y del Instituto de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP). De dicha reunión y de las evaluaciones posteriores que se llevaron a cabo, entre las que se incluyeron los informes realizados por la FAO, dependió la aprobación, que se concretó en el día de ayer.
Los objetivos que se han planteado cumplir en el 2018 y que hicieron posible la aprobación del crédito del BID son: 
Mejorar la capacidad de gestión de los recursos pesqueros con enfoque ecosistémico, capacitando a los miembros del CFP , mejorando la capacidad de diagnóstico en la investigación y fortaleciendo del sistema de administración, planificación, control y fiscalización. 
El otro objetivo  es el desarrollo acuícola, para ello se espera lograr mejoras en la toma de decisiones de política de fomento de la acuicultura y la investigación aplicada, como así también brindando apoyando al desarrollo de la cadena de valor.
Los  se utilizarán para renovar la  científica del INIDEP con la adquisición de un buque de investigación de 40 metros equipado con  de punta, para el que se destinarán 28.875.000 de dólares y un barco de 20 metros que será utilizado para acceder a nuevas áreas marítimas todavía no exploradas, como las costeras donde se producen las mayores concentraciones de reproductores, especialmente en la costa bonaerense. Para este barco el presupuesto previsto es de 4.712.500 dólares.
También se destinará una parte a extender la red científico-académica del INIDEP, creando dos sedes en el litoral patagónico, una en Puerto Deseado y otra en Ushuaia, para las que se invertirán 1.100.000 y 1.200.000 respectivamente. En el proyecto original, se preveía la construcción de una sede en Chubut, pero ésta sería reemplazada dado que ya ha sido construida con fondos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca. A estas subsedes se agregarán, a su vez, 358.000 dólares para la adquisición de 7 vehículos 4 x 4.
El presupuesto del BID destina 3.700.000 dólares para la construcción y puesta en marcha de un centro de experimentación y desarrollo de maricultura, “CENIDMAR”, bajo la órbita del INIDEP, en Mar del Plata. Por otra parte, se consignarán 1.900.000 dólares para la readecuación de la sede central del Instituto, con la construcción de un laboratorio y oficinas.
El sector acuícola es la otra pata del proyecto y se buscará fortalecer a muchas de sus áreas de investigación a partir de la llegada de estos fondos. Para la construcción y puesta en marcha de una base de investigación aplicada al desarrollo de peces marinos patagónicos en Río Negro, llamado CENADEM, se destinarán 615.00 millones de dólares. 
Para la construcción de un invernadero y adquisición de equipamientos del CENADAC, en el Noroeste del país, se aportarán 245.000 dólares.
Por otra parte se buscará dar solución al cuello de botella histórico de la acuicultura, el alimento. Para ello se invertirán 1.650.000 dólares en la construcción de un Centro Piloto Piscícola en la localidad de Diamante de la provincia de Entre Ríos. Si bien estaba prevista la construcción de un centro de expedición móvil en Chubut, para el que se utilizarían 195.000 dólares, éste ya fue construido por la administración nacional y seguramente el dinero será utilizado para otros fines acordes con el programa.
Para mejorar los controles estaba previsto destinar 1.200.000 dólares a la compra e instalación del sistema de cámaras en 176 buques. Si bien este proyecto parece haber sido abandonado por la administración nacional, probablemente pueda utilizarse para mejorar el control a través del Monitoreo Satelital en los barcos que todavía no lo tienen o para poner a punto los controles de holograma que tiene previsto implementar la Subsecretaría de Pesca.
A partir de la semana próxima se conformará una comisión integrada por representantes del BID, del PROSAP como el aportante local, de la Subsecretaria de Pesca de la Nación y del INIDEP como subejecutor del programa. Será esta comisión la encargada de dar curso a las partidas presupuestarias, que dependiendo del importe podrán ejecutarse por contratación directa o licitación pública.
En el caso de obras, si el monto supera los 5 millones de dólares deberá llamarse a licitación pública internacional; entre 5 millones y 350 mil dólares será por licitación pública nacional y por debajo de este valor se deberán comparar precios. La adquisición de bienes, si supera los 500 mil dólares irá a licitación internacional; entre 500 y 100 mil a licitación pública y por menos de 100 mil dólares se compararán precios. En el caso de las consultorías deberán pasar por un proceso de calificación y no podrán superar los 200 mil dólares.
La ejecución del programa tiene órganos de control designados. El ente nacional de Control Interno es la Sindicatura General de la Nación y la auditoría interna de la Unidad para el Cambio Rural, que deberá enviar informes cada 60 días. “El control es ex-post y por muestra tanto para los pagos de aporte local como para los pagos con fondos de financiamiento”, señala el documento del BID. En cuanto a los controles externos señala que la Auditoría General de la Nación (AGN) es el máximo órgano técnico de control externo del Sector Público Nacional a través del Departamento de Control de Endeudamiento con organismos financieros internacionales. (Por Karina Fernández; Revista Puerto)
25/07/14

lunes, 7 de julio de 2014

Un informe de la FAO sobre acuicultura y cambio climático (pero el verdadero objetivo es poner nervioso al Pocho Lavezzi, que ha desarrollado esos abdominales comiendo productos de la acuicultura...)

Y mientras esperamos ansiosos lo que deparará el devenir deportivo de la selección de tipos nacidos en Argentina (y de qué lado estará Máxima??), una nota aparecida en panorama acuicola de esta semana. 


Pesca y acuicultura 'deberán adaptarse al cambio climático'

Noticias del día07 de julio de 2014
Informe de la FAO analiza el impacto del cambio climático en la pesquería y acuicultura.
Chile: La falta de información sobre el impacto del cambio climático en la pesca y la acuicultura está conspirando contra la urgente necesidad de adaptación al fenómeno en los países y comunidades pesqueras más vulnerables, concluye un informe mundial sobre el sector.

Según “El estado mundial de la pesca y la acuicultura 2014”, de la Organización Mundial sobre la Agricultura y Alimentación (FAO), en América Latina la sobrepesca, las variaciones de la temperatura superficial del mar y eventos climáticos extremos son las principales amenazas a la producción pesquera.


Monografías de seis regiones del planeta incluidas en el informe detallan la exposición y sensibilidad del medioambiente marino y de las especies biológicas al cambio climático, los problemas económicos y sociales que ocasionará en éstas y cómo enfrentarlos.

En el caso del Caribe, concluye que la acuicultura tendría mayor capacidad de adaptación que la pesca para afrontar los embates de la subida del nivel del mar y del aumento de ciclones más intensos asociados al cambio climático.
 
Los países caribeños deben repensar las instituciones y la gestión de las actividades pesqueras y acuícolas para adecuarlas a la nueva situación “de forma amplia e integrada”, señala.
 
El análisis sobre América Latina incluye estudios documentales sobre el Golfo de Fonseca, en Centroamérica, y sobre la acuicultura en Chile, concluyendo que ambos tendrían una vulnerabilidad mediana debido a “la capacidad de adaptación humana relativamente alta”.
 
Los pescadores, por ejemplo, podrían tener que amoldarse a peces que se comportan de distinta manera y que han migrado a otros lugares. También habrá que invertir para identificar especies que puedan sobrevivir en un mar más salado, más ácido o más caliente.
 
“Aún existe mucha incertidumbre respecto del impacto del cambio climático global sobre los ecosistemas costeros de Latinoamérica y el Caribe”, dice a SciDev.Net Renato Quiñones, director del Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola de la Universidad de Concepción, Chile.
 
“El desafío en nuestra región es lograr, en el corto plazo, pesquerías sustentables y con altos niveles de equidad, y aumentar el conocimiento sobre las repercusiones del cambio climático en los ecosistemas costeros”, añade. 
Entre las muchas recomendaciones del informe de la FAO están mejorar el manejo de las pesquerías y elaborar y financiar planes de acción que involucren a la población.
Alejandro Flores, Oficial Principal de Pesca de la FAO para América Latina y el Caribe, dice a SciDev.Net que Brasil, Chile, México, Perú y países caribeños, entre otros, ya están analizando el impacto del cambio climático en el ambiente marino, en las especies que allí viven y en las comunidades pesqueras.
“Comprender las vulnerabilidades del sector pesquero y acuícola con una visión holística es básico para formular estrategias de adaptación y para gestionar y ordenar el sector de acuerdo al nuevo escenario”, concluye.   

Fuente: http://www.scidev.net/america-latina/medio-ambiente/noticias/pesca-y-acuicultura-deber-n-adaptarse-al-cambio-clim-tico.html
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jueves, 26 de junio de 2014

La garantía del éxito del extensionismo acuícola: no todo es plata y/o voluntad...

Tomada de Panorama Acuicola, una breve nota sobre el extensionismo acuícola. Aún cuando nuestras áreas rurales no tienen una actividad acuícola difundida y que solo en algunas regiones y provincias hay pequeños y medianos campesinos y productores rurales que podrían ser activos interesados en la piscicultura (oh, el latifundio, base de nuestro desarrollo productivo rural...), es interesante para nosotros, aquí en Argentina. Creo yo que, al menos en el NEA, la potencialidad de desarrollo de la actividad dependerá de que muchos productores  (que cultivan o crían otras cosas) aprehendan el espíritu de la cuestión y no solo aprendan técnicas de cultivo de peces. Hay colegas trabajando allí de manera firme y consistente, faltará ver si los programas estatales pueden sostener lo que dice la nota: consecuencia en el tiempo, organicidad y recursos económicos, materiales y humanos para el trabajo a largo plazo. La nota menciona la vieja, vieja discusión que dimos aquí en el CRUB, cuando corrían los años ochenta: extensionismo o transferencia de tecnologías?
El resaltado en la nota es por cuenta de este bloguero...


Extensionismo Acuícola: Viejas armas para nuevos desafíos.

01 de junio de 2014
Los sistemas de extensión han sido un elemento fundamental en el desarrollo de los sistemas agropecuarios mundiales desde hace mucho tiempo.
Por: Alejandro Flores Nava
La llamada “Revolución Verde” de la década de 1960, que resultó en nuevas variedades, nuevas tecnologías y con ello nuevas formas de cultivar, trajo consigo la necesidad de transmitir e incorporar estas prácticas en los sistemas agrícolas tradicionales de muchas regiones y con ello, el auge de los sistemas de extensión agrícola adoptados por prácticamente todos los países de América Latina y el Caribe.
La acuicultura no ha sido la excepción, guardando las debidas proporciones. La introducción de especies acuícolas y técnicas de cultivo, principalmente de Asia, como parte de los programas de diversificación de la economía rural en los países de la región a partir de la década de 1970, instituyó los sistemas de extensión acuícola en muchos países, emulando a la agricultura. Si bien éstos fueron instrumentales para instalar la acuicultura en los sistemas agropecuarios tradicionales de miles de familias rurales, su efectividad ha sido muy asimétrica y en la mayoría de los países perdieron fuerza y presencia, aun cuando es evidente que la inserción de nuevos productores de recursos limitados es creciente en la acuicultura regional y por lo tanto el extensionismo acuícola sigue siendo una necesidad vigente.
Recientemente, en 2013, la FAO realizó un diagnóstico de los programas de extensión acuícola en países de América Latina y el Caribe, identificando tanto factores comunes de fracaso o poca efectividad de los sistemas de extensión como factores que están presentes en los casos de éxito.
Algunos denominadores comunes de los programas de extensión que han sido poco eficaces incluyen: diseño de los programas sin la participación de los beneficiarios, lo que impide comprender sus propias formas de organización y la cultura local; perfil profesional exclusivamente técnico del extensionista, sin conocimientos sobre aspectos relacionados con la sociología de la comunidad; capacitación orientada exclusivamente a temas biológicos y tecnológicos, sin abordar aspectos de organización, administración y mercado; el único enfoque empleado en la extensión ha sido el de asistencia técnica, sin incorporar el de auto-gestión, lo que genera que al retirarse la intervención, la mayoría de los programas colapsen; se diseñan de forma aislada, sin una visión de desarrollo rural integral y presupuesto insuficiente para dar la cobertura geográfica y frecuencia de acompañamiento requeridas y con las herramientas tecnológicas apropiadas.
En contraste, los programas exitosos, si bien detectados en lugares muy disímiles, comparten los siguientes elementos al margen de la cantidad de recursos de que disponen para cumplir sus objetivos: mantienen prioridad vigente reflejada en una institucionalidad, presupuesto y marco legal específicos para la acuicultura; han sido diseñados y son implementados con la participación directa de los productores beneficiarios; tienen cobertura universal para los acuicultores de recursos limitados y para los de la micro y pequeña empresa; se orientan a la construcción de capacidades tecnológicas, organizativas, de administración y economías de escala que les faciliten procesos de desarrollo local; han sido diseñados con una visión multi-sectorial, no sólo centrados en la acuicultura, sino en los sistemas productivos presentes en la comunidad, y se actualizan adaptando las nuevas tecnologías al servicio de los procesos de extensión.
Ejemplos concretos de éxito del extensionismo acuícola incluyen al estado de Santa Catarina, Brasil, el cual ha invertido a partir de 1989 de forma incremental en la extensión acuícola, con la participación directa de los productores en su programa; con ello su producción se ha incrementado en más de 900%.
Otro ejemplo reciente es Paraguay, que cuenta con una de las coberturas geográficas de extensión agrícola más amplias de América Latina, y cuyo gobierno decidió capacitar a sus extensionistas agrícolas en tecnologías acuícolas a partir de 2012, lo que ha contribuido como parte de su Plan Nacional de Desarrollo de la Acuicultura Sostenible, a duplicar su producción acuícola nacional.

El Dr. Alejandro Flores Nava es Oficial Principal de Pesca y Acuacultura de la Oficina Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) para América Latina y el Caribe. Actualmente se encuentra en Santiago de Chile.


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lunes, 23 de junio de 2014

Una nota sobre gestión de una pesquería costera marina: el caso del escardón, pez latinoamericanista si los hay...

Me fui para el mar con esta entrada, navegantes, porque resulta interesante la aproximación que se hace al conocimiento de una especie de pejerrey marino costero y las implicancias para su gestión y manejo. Tomada de la página de la Agencia Iberoamericana para la Difusion de la Ciencia y la Tecnología (www.dyct.com)


Herramientas para regular la pesca del pejerrey marino

Un estudio de investigadores del CADIC y del INTECH provee herramientas para tomar decisiones a la hora de regular la pesca de la especie
CONICET/DICYT El pejerrey marino o escardón (Odontesthes argentinensis) se encuentra frente a la costa atlántica sudamericana desde los 25°S (San Pablo, Brasil) hasta los 43°S (Rawson, provincia del Chubut). Esta amplia distribución lo expone a distintas condiciones ambientales y por ello muestra cambios evolutivos rápidos para adaptarse al medio. Pese a ser una especie marina, también habita ambientes con menor salinidad, como estuarios y aguas interiores.

En Brasil, Uruguay y Argentina el pejerrey marino constituye un importante recurso para pescadores artesanales. Su relevancia en la acuicultura y en la pesca hace que resulte esencial conocer los aspectos biológicos de interés pesquero para caracterizar las poblaciones y orientar un manejo adecuado del recurso.

Para avanzar en este campo, Facundo Llompart, becario post-doctoral en el Laboratorio de Ecología, Fisiología y Evolución de organismos acuáticos del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET), formó parte del equipo que realizó un trabajo de investigación en Bahía San Blas, Patagonia, donde se practica la pesca recreativa del pejerrey marino.

Según Llompart, a pesar de ser un pez pelágico, costero y relativamente común en la plataforma continental sudamericana el conocimiento biológico existente de este pejerrey de mar es escaso, especialmente en aguas argentinas.

“La evaluación del estado de las poblaciones a escala local es muy importante en especies con amplio rango de distribución latitudinal como el pejerrey marino, ya que las normas pesqueras pueden ser diferentes para poblaciones según las condiciones ambientales de las áreas que habitan”, explica el becario.

Por eso, realizar investigaciones sobre la especie que permitan comprender el ciclo de vida, la edad y el crecimiento, las áreas de alimentación y stock poblacional es una herramienta fundamental en la definición de una política para su manejo pesquero.

El foco puesto en las poblaciones australes

El estudio, realizado conjuntamente por científicos del CADIC y del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas – Instituto Tecnológico de Chascomús (IIB-INTECH, CONICET-UNSAM), evalúa aspectos reproductivos y la interrelación de los ciclos anuales de distintos índices biológicos en una población de pejerrey marino cerca de su límite austral de distribución y lo compara con poblaciones que habitan climas subtropicales y tropicales.

El período reproductivo de la especie en la zona más austral sucede una vez al año y se produce entre septiembre y noviembre, con un pico en octubre, en concordancia con la elevación de la temperatura del agua del mar y el aumento de las horas de luz solar. Estas características ambientales se acentúan durante el verano y se consideran determinantes para la supervivencia de las larvas.

En contraste, en poblaciones de zonas tropicales y subtropicales dicho período puede tener lugar durante todo el año, por lo que los resultados en Patagonia se atribuyen a un ajuste de la especie a las condiciones ambientales templadas.

En su trabajo, Llompart señala que el período reproductivo es acompañado por cambios en el metabolismo del pejerrey, que permiten movilizar las reservas energéticas almacenadas y así compensar el gran gasto que supone la maduración de las gónadas y el desarrollo de huevos. “Tanto la longitud total del pez (44 cm para hembras y 39 para machos) así como la talla a la que alcanzan la madurez sexual (hembras 27 cm y machos 28 cm) son notoriamente mayores a las halladas en las poblaciones estudiadas más al norte”, comenta.

Para los investigadores, este hallazgo se relaciona con la existencia de un invierno frío y en consecuencia un mayor tamaño permitiría almacenar más reservas energéticas para sobrevivir en condiciones ambientales adversas. Sin embargo, señalan que la fecundidad de los pejerreyes marinos en Patagonia y en Brasil son similares – promedio de diez mil huevos liberados por año -, aunque en áreas templadas se liberan todos de una vez durante primavera mientras que en el norte lo hacen en sucesivos eventos durante el año.

La edad y el crecimiento de este pejerrey marino se estudiaron según los anillos presentes en las escamas. Los investigadores destacaron además que no se apreciaron diferencias significativas en el crecimiento entre machos y hembras. Ambos sexos alcanzaron una edad máxima de 7 años y poseen un crecimiento rápido durante los dos primeros años de vida.

Adaptaciones locales

“Interpretamos que estas discrepancias en la reproducción, las tallas finales y de maduración y crecimiento serían el resultado de ajustes de la población estudiada con relación a lo conocido hasta el momento”, afirma Llompart y agrega que “le resultarían favorables para desarrollarse en un ambiente con variaciones estacionales de temperatura, que a su vez provocan alteraciones en la disponibilidad de recursos y que recortan los períodos aptos para crecer y reproducirse”.

Esta dependencia latitudinal de las principales características biológicas de interés pesquero se opone fuertemente a la aplicación de las mismas regulaciones generales para la pesca de distintas poblaciones de pejerrey marino. “Además, refuerza la necesidad de evaluar características biológicas básicas, a una escala local, para promover un manejo sustentable de las pesquerías, para lo cual este trabajo provee de información crucial”, señala Darío Colautti, investigador independiente del CONICET y director de Llompart durante el trabajo.

para entender vías y vínculos: pesca, acuicultura, nutrición y seguridad alimentaria...

Aquí, navegantes, una información y vínculo de interés respecto de pescaditos y vida saludable...

16 de junio de 2014
Panel de expertos publica informe sobre pesca y acuicultura sustentable para la seguridad alimentaria y la nutrición
El pescado y los mariscos proveniente de la pesca o acuicultura son la principal fuente de proteínas y nutrientes esenciales, y existe un creciente reconocimiento sobre sus cualidades nutricionales y para mantener una buena salud.
El High Level Panel of Experts on Food Security and Nutrition (HLPE) acaba de publicar el informe “Sustainable fisheries and aquaculture for food security and nutrition” que presenta una síntesis de la evidencia existente con respecto a las complejas vías entre la pesca y acuicultura y la seguridad alimentaria y nutrición, incluido las dimensiones ambiental, económica y social.

El pescado y los mariscos proveniente de la pesca o acuicultura son la principal fuente de proteínas y nutrientes esenciales, y existe un creciente reconocimiento sobre sus cualidades nutricionales y para mantener una buena salud. Por otro lado, los peces son uno de las eficientes convertidores de las dietas en alimentos de alta calidad.

La necesidad de alimentar una población mundial en crecimiento, y para resolver la creciente demanda por pescado, incrementa la presión sobre los recursos naturales y desafía la sustentabilidad de la pesca y el desarrollo de la acuicultura. En este contexto, el  Committee on World Food Security (CFS) de las Naciones Unidas solicitó a HLPE realizar un estudio de las políticas sobre el rol de la pesca y acuicultura sustentable para la seguridad alimentaria y la nutrición, considerando los aspectos ambiental, social y económicos.

El HLPE acaba de publicar un informe sobre el aporte de la pesca y la acuicultura a la seguridad alimentaria y nutrición de las poblaciones humanas. El informe destaca que la contribución, de ambas actividades, ahora y en el futuro depende de muchas interacciones entre varios temas ambientales, de desarrollo, políticas y de gobernanza.
Algunos de los principales hallazgos del estudio son:

1.- En la actualidad, la pesca y acuicultura proveen a más de 3.0 billones de personas con al menos el 20% de su consumo de proteína animal, y a un adicional de 1.3 billones de personas con cerca del 15%.

2.- En general, se produjeron 158 millones de toneladas de pescado en el año 2012, de los cuales 136 millones fueron usados para el consumo humano. Asimismo, el continuo crecimiento en la producción de pescado, mayormente por la acuicultura, y la mejora en la eficiencia de la producción y canales de distribución han permitido que el abastecimiento de pescado se triplique desde el año 1950.

3.- El crecimiento de la población mundial, pero son más importante la combinación de la urbanización, incremento de los niveles de desarrollo, estándares de calidad de vida e ingresos, son los impulsores del incremento en la demanda de pescado y mariscos.

4.- Poca atención se ha dado al pescado como un elemento clave en las estrategias de seguridad alimentaria y nutrición en el ámbito nacional.

5.- En las últimas tres décadas, la producción de pescado de cultivo se ha incrementado 12 veces a una tasa de crecimiento promedio anual de más de 8.0%, convirtiendo a la acuicultura en el sector de producción de alimentos de más rápido crecimiento.

6.- Los peces provenientes de la acuicultura convierten con más eficiencia su alimento en carne que los animales terrestres.

El HLPE fue creado en el año 2010 para proveer al Committee on World Food Security (CFS) de las Naciones Unidas con un análisis basado en la evidencia y de las políticas para promover el debate y formular nuevas políticas. Los informes de HLPE provee evidencia relevante a la diversidad de contextos, con recomendaciones que son útiles para guiar las intervenciones políticas.

Referencia:
HLPE, 2014. Sustainable fisheries and aquaculture for food security and nutrition. A report by the High Level Panel of Experts on Food Security and Nutrition of the Committee on World Food Security, Rome 2014. 


http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/hlpe/hlpe_documents/HLPE_Reports/HLPE-Report-7_EN.pdf